PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS DE UNA BOSQUE-ESCUELA

• La naturaleza es el aula.

Las actividades, los talleres, las dinámicas, las rutinas y las clases se desarrollan al aire libre, en plena naturaleza. Ésta ofrece un sinfín de recursos, espacios y elementos de gran valor educativo. La naturaleza es la gran maestra.

• Respeto e integridad.

Se respeta profundamente al niño y sus procesos de desarrollo, intereses e inquietudes. Los educadores acompañan al alumno en su proceso de aprendizaje desde el respeto, la empatía y la confianza.

• El alumno es el protagonista de sus aprendizajes.

Se usan un amplio abanico de propuestas centradas en los alumnos para crear una comunidad para el desarrollo y el aprendizaje. Los niños dirigen su aprendizaje la mayor parte del tiempo y el educador está siempre presente para enriquecer la experiencia, ofrecer apoyo, herramientas y conocimientos. 

• Juego y movimiento libres.

Las actividades se estructuran alrededor del juego. Además se favorece el juego libre, no directivo y espontáneo con recursos didácticos del medio natural (piedras, palos, flores, árboles, charcos, semillas...).

La curiosidad como motor de aprendizaje.

La curiosidad innata del alumno, su sed por conocer y descubrir el mundo que le rodea, es el principal motor de sus aprendizajes.

• Pedagogía de la confianza.

Se confía en las habilidades innatas, la curiosidad y la capacidad de asombro natural de los niños.

• El docente actúa como orientador y facilitador.

El educador acompaña, motiva y da seguridad al alumno para que pueda actuar cada vez de forma más autónoma e independiente. El acompañamiento es no directivo, atento y respetuoso.

• Experiencias vivenciales y sensoriales.

El aprendizaje se basa en la propia experiencia a través de la observación, la acción y la experimentación.

• Significatividad y contexto.

Los aprendizajes siempre tienen un contexto y los alumnos hacen un uso efectivo de aquello que aprenden.